Mucho gusto
Ya hay brotes verdes

Ya hay brotes verdes

En Mucho gusto, el blog de Spira, vino de calidad de Granada, lo hemos escrito varias veces: el vino es un producto de la tierra, cuya calidad final depende esencialmente de factores meteorológicos. El sol, la lluvia, la nieve, el viento… todo influye en su elaboración. Si el tiempo no se porta, ya sea por exceso de una cosa o por defecto de otra, la cosecha no es buena. Y entonces el trabajo de todo un año se va al garete. Así como suena.

Que nadie entre en pánico, que esto no suene a justificación. Todo marcha bien en la finca San Torcuato, en Huélago, donde se ubican las Bodegas del Marqués de Casa-Pardiñas. De hecho, si esta semana optamos por hacer un artículo pegado a la tierra es precisamente para comunicarles que allí ya hay brotes verdes. No de esos económicos de los que a veces hablan los políticos, sino de los de verdad.

Mayo es el mes de la primera floración, también llamada foliación. Después de un invierno en el que las vides han estado prácticamente inactivas, la primavera hace su trabajo y todo cambia de color. Es el anuncio de que el ciclo, el fantástico ciclo de cada año, vuelve a comenzar. A partir de ahora todo se pone de nuevo interesante.

Pero también delicado. Manuel Penela, enólogo jefe de las bodegas, advierte de que el de mayo es un mes crucial y en el que hay que estar muy pendiente del cielo. “Vendría estupendamente un chaparrón, eso del agua de mayo que dice el refrán es cierto. Pero tampoco conviene que llueva en exceso porque entonces proliferan los hongos”, explica.

La lluvia, y esta semana la ha habido, no es el único problema al que se enfrentan las plantas. También en este mes son posibles las heladas (téngase en cuenta que los viñedos están situados a mil metros de altitud sobre el nivel del mar) y, si se produjeran, la consecuencia sería que se arruinaría esa primera floración. “Habría que esperar a una segunda, en junio, pero eso retrasaría todo el proceso”, afirma.

En esta época, según el enólogo, es bastante más problemático el frío que el calor. De eso último ha habido bastante en las dos últimas semanas, aunque la cosecha no ha corrido peligro. En Huélago se han alcanzado los 33 grados (lo cual es bastante teniendo en cuenta la altitud antes mencionada) pero “eso sólo ha ocurrido tres días, por lo que no ha habido verdadero riesgo. Sobre todo porque aquí tenemos riego por goteo”, comenta, y agrega que, de hecho, el calor ha podido tener un efecto hasta positivo porque de noche se ha bajado hasta los 13 grados, y ya se sabe que esa diferencia térmica viene bien para la maduración de la uva.

Penela no se muestra preocupado. De sus palabras se deduce que, por lo que respecta a la mano del hombre, está todo controlado. En esta época se produce también el deshielo en la cercana Sierra Nevada, lo cual influye a no pocas plantaciones de la provincia pero apenas afecta a la que sirve de cuna al Spira, porque le pilla más lejos. El único efecto es que se llena la capa freática y, como el agua que riega las diez hectáreas de San Torcuato procede de un acuífero, es más fácil de extraer. Pero esos son detalles menores.

El viñedo se prepara para enfrentarse a los duros meses de estío, cuestión que tampoco quita el sueño al especialista. “Tenemos agua para regar, por ahí no veo que haya problema porque la viña necesita poca. Sólo cuando vemos que las plantas tienen estrés hídrico, por supuesto momentáneo, tenemos que actuar de forma más específica. Por lo demás, las viñas se conforman con poco y las regamos conforme lo piden. Podría decirse que a demanda”, concluye, de forma muy didáctica.

Fotografía: de la web www.conchaytoro.com

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>