Mucho gusto
Una caja gratis para Óscar

Una caja gratis para Óscar

Desde luego es una verdad como un templo la que afirma que el tiempo pasa volando. Los tres meses que ha durado la campaña de promoción de Spira han sido un suspiro.

Se puso en marcha, si lo recuerdan, a principios de julio, coincidiendo con el primer aniversario de la aparición del Mucho gusto, el blog que humildemente hacemos para hablar del tinto que se elabora en las Bodegas del Marqués de Casa-Pardiñas, auténtico vino de calidad de Granada.

Dijimos entonces que la campaña duraría hasta finales del verano o, para no quedarnos cortos, hasta que finalizara el mes de septiembre. Pues bien, eso ya ha sucedido. Parece que fue ayer cuando los primeros afortunados estaban haciendo las maletas para irse de vacaciones y ya han vuelto los niños al colegio, los que tienen trabajo a sus ocupaciones y todas esas cosas que conlleva la vuelta a la rutina.

No entra entre las misiones de este blog la de hablar sobre la fugacidad del tiempo o sobre cómo se nos escapan los minutos de las manos como granos de arena, sino, en este caso, hacerlo sobre la principal consecuencia de nuestra estrategia promocional: saber quién ha sido la persona que, al comprar una caja de Spira por la muy módica cantidad de 48 euros, participó en nuestro sorteo y ha sido agraciada con otra caja totalmente gratis.

Bien: como el nombre ya aparece en el titular, el dato principal podríamos decir que está dado. Y como éste no es un medio de comunicación ortodoxo, no hay por qué plegarse a sus imposiciones: ya saben, eso de contar antes que nada el qué, el quién, el cuándo, el dónde y el por qué. O las cinco uves dobles, como lo sintetizaron los norteamericanos.

Empezaremos diciendo que la respuesta ha sido positiva, que el sorteo despertó bastante interés entre los seguidores habituales de esta página y también notables expectativas entre quienes se animaron a adquirir una o más cajas. Sería exagerado decir que se esperaba con ansiedad el desenlace, pero sí que había ese pellizco propio de quienes aguardan algo. Y una caja gratis es una caja gratis, eso por descontado.

El verano no es una temporada fácil para el vino, y mucho menos para el tinto. Conforme empiezan a subir las temperaturas, el público empieza a decantarse por la cerveza (si es que no lo había hecho antes, que hay que reconocer que sí, que la rubia triunfa todo el año) y las ventas de vino rojo se paralizan.

La situación es especialmente delicada en agosto, mes tradicionalmente consagrado a las vacaciones (aunque a estas alturas cabría añadir que para quienes se las puedan permitir, porque entre la crisis y el elevado porcentaje de parados, esa palabra a muchos ya les suena a chino mandarín) y en el que, encima, el calor aprieta de lo lindo. Apurando un poco, se podría decir que los distribuidores de tinto venden ese mes todo lo que durante el resto del año, pero multiplicando esa cantidad por cero.

Y no mejora mucho la cosa en septiembre, porque si bien se empieza a notar que refresca por las noches y tal, hay un factor que desequilibra muchas economías: la muy costosa vuelta al colegio. Y quien dice colegio, dice universidad. De hecho, y hablamos con conocimiento de causa, hay un dato que indica a las claras cuánto afecta ese retorno, y es que en la segunda quincena del mes hemos vendido prácticamente el triple que en la primera. Se ve que la gente ya veía a la vuelta de la esquina la nómina de octubre y se animó.

En cuanto al funcionamiento del blog durante estos meses de estío, ha generado 728 visitas y 293 aficionados que no nos conocían ahora ya saben de nuestro medio de difusión. Por supuesto, damos la bienvenida a estos amigos, que se suman a un club amplio o reducido, según se mire: 1.700. Roberto Carlos (el cantante, no el futbolista) dijo que quería tener un millón de amigos y es una intención loable que compartimos, pero… es complicado.

Como este artículo no se ha basado en la otra regla de oro periodística, que es la de la pirámide invertida (los datos más relevantes van al principio y los accesorios, al final), dejamos para los últimos párrafos el resultado del sorteo. Se celebró el pasado miércoles, 1 de octubre, y lo ofició una persona de la que no podemos decir en puridad que haya aprobado las oposiciones a Notaría, pero de quien sí podemos garantizar que es de fiar y absolutamente imparcial.

A cada comprador se le asignó un número (a quien adquirió dos cajas, dos números, y así sucesivamente) y todos ellos fueron introducidos en un recipiente del que esa mano inocente extrajo el papelito de la persona ganadora. Que resultó ser Óscar Martínez Graullera, un amigo residente en Madrid que, curiosamente, fue el que realizó el último pedido registrado en septiembre. A eso se le llama marcar un gol en el último segundo.

Aunque ya ha sido notificado personalmente, queremos aprovechar desde este Mucho gusto para dar la enhorabuena a Óscar y comunicarle que en breve le será entregada la caja que el azar ha querido hacer suya. A todos los demás participantes, por supuesto, también le damos las gracias y les recordamos no ya eso tan manido de que lo importante no es ganar y tal y cual, sino que el mejor premio es beber una copa de Spira en la mejor compañía y que a lo mejor no siempre es mejor la cantidad que la calidad. Aunque eso de la cantidad, que lo discutan ya con Óscar, que seguramente tiene otra opinión.

Pronto plantearemos alguna otra estrategia comercial para premiar su fidelidad, porque a ustedes nos debemos. Mucho gusto y muchas gracias, amigos.

Fotografía: Ruth Giráldez

 

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