Mucho gusto
Tres buenos motivos para regalar Spira

Tres buenos motivos para regalar Spira

Está claro que cualquier momento es bueno para regalar Spira, vino de calidad de Granada. Pero, siendo esto cierto, también lo es que a veces el calendario pone las cosas aún más fáciles.

El próximo miércoles se celebra la festividad de San José, lo cual quiere decir que es el santo de todos los Josés y Pepes, y también de las que se llaman Josefa, Pepa o María José. Y por si todo eso fuera poco, en Valencia están de enhorabuena porque llegan sus archiconocidas fallas. Felicidades a todos, aunque sea por adelantado.

Ya, ya sabemos que el santoral no es lo que era. Que antes los santos se celebraban con el mismo entusiasmo que los cumpleaños y todas esas cosas. Ahora no es así, pero sigue habiendo algunas excepciones. La noche de San Juan, por lo que simboliza al ser la más larga del año y la que, en cierto modo, abre paso al verano. La mejor ocasión, además, para quemar metafóricamente todo lo malo y exteriorizar los mejores deseos. O el día de San Antonio, que en algunos lugares se sigue venerando como al patrón que conseguirá un novio para la mujer que lo busque. Desde aquí no vamos a valorar si eso se pasa o no de rancio; saque cada cual sus conclusiones.

En dura competencia con Manolo, Antonio o Paco, resulta que Pepe es el nombre propio más popular de España. Aunque Pepe, y eso es algo que muchos ya saben, no es en realidad un nombre sino un hipocrístico (palabra griega que viene a decir «llamar algo cariñosamente o con caricias») de José. Proviene del apodo otorgado a José de Nazaret, Padre Putativo (no biológico) de Jesús. Se cogen las iniciales y ya tenemos Pepe. Que se pronuncia igual que un conocido partido político, pero eso no hace al caso.

Ahora bien: si, según la Biblia, Jesús no fue engendrado por varón sino por el Espíritu Santo, ¿a qué viene precisamente que un padre putativo represente a todos los demás?

Pues, en España, lo de unir al que (de acuerdo con las Escrituras, al menos) fue marido de la Virgen María con el orgullo de ser padre arranca a mediados del siglo XX, cuando Manuela Vicente Ferrero, conocida en círculos literarios con el sobrenombre de Nely, decidió, y citamos literalmente, celebrar en su escuela una jornada festiva para agasajar a los padres de sus alumnas. Se decantó por el 19 de marzo porque así honraría a San José, «modelo de padres y cabeza de la familia cristiana, humilde y trabajadora».

Desde entonces, y gracias en buena parte a los enconados esfuerzos de las grandes firmas comerciales, el Día del Padre se fue abriendo paso paulatinamente como una fecha señalada en el calendario, al igual que le de la Madre, que en España antes se celebraba el 8 de diciembre (festividad de la Inmaculada Concepción) pero que en 1965 se trasladó al primer domingo de mayo; o el de los Enamorados, que se conmemora el 14 de febrero y del que ya se habló en este blog en una reciente entrada.

Quienes siguen este blog son muy libres, faltaría más, de seguir las tradiciones que gusten y desechar las que no sean de su agrado. Pero pocos podrán negar que las costumbres, con el paso del tiempo, muchas veces se convierten en compromisos. Y que algunos compromisos no cuesta nada sobrellevarlos. Llega el 19 de marzo y tu padre, que tanto se afana en cuidar de su nieto y nunca pone una pega cuando se lo dejas para salir con tus amigos a tomarte unos vinos… ¿no se merece, con total seguridad, una botella de un tinto magnífico? Se la ha ganado en cualquier caso, pero, si espera un reconocimiento justo ese día, ¿por qué no darle el gustazo?

Por lo mismo, un Pepe o una María José pueden ser muy amantes de las convenciones o pueden desecharlas, pero muy suyos tienen que ser para que no se les pueda aplicar eso de que a nadie le amarga un dulce. Un regalo siempre es un regalo, y si es el calendario el que ha insinuado que lo reciban ese día, mejor aceptarlo con una sonrisa, que nunca ha hecho daño a nadie.

En Spira estamos convencidos de que regalar nuestro vino es una magnífica idea. Y puestos a sugerir, vamos a ir un poco más allá: las bodegas del Marqués de Casa-Pardiñas comercializan unas prácticas y vistosas cajas de madera que contienen tres botellas y que a buen seguro serán del agrado de pepes, pepas y papás. Quienes estén interesados en ellas pueden solicitarlas a través de este blog y trataremos de satisfacer sus peticiones.

Y por supuesto, reiteramos nuestro deseo de felicidad a todos los que el próximo 19 de marzo tengan el corazón abierto a celebrar algo, aunque sea el simple hecho de vivir y gozar de buena compañía. Con buen vino, puestos a pedir.

Fotografía: extraída de la página de Facebook del club gastronómico Kilómetro Cero de Málaga, que el pasado 7 de marzo acogió una cata de tinto Spira que congregó a casi cincuenta asistentes. Muchas gracias por todo, amigos.

 

 

 

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2 pensamientos sobre “Tres buenos motivos para regalar Spira

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