Mucho gusto
Elogio del vino de Granada

Elogio del vino de Granada

En Mucho gusto, el blog de Spira, vino de calidad de Granada, estamos convencidos de que el producto que se elabora en las Bodegas del Marqués de Casa-Pardiñas es excelente. Pero no nos miramos al ombligo y ya está; sabemos también que en otros muchos puntos de la provincia se están haciendo cosas magníficas. Bodegas adscritas o no a la Denominación de Origen Protegida Vino de Calidad de Granada realizan un trabajo encomiable y esta entrada pretende ser un agradecimiento a todas ellas, además de un llamamiento a la unidad. Esperamos que sean muchos los que compartan nuestro criterio. Ahí va:

A muchos de ustedes les habrá pasado: entran en un bar de Granada, piden una copa de vino y la persona que está al otro lado del mostrador les pregunta: ¿Rioja o Ribera? Pocos, muy pocos, son los que ofrecen, así de entrada, un vino de Granada. Ni a los de aquí, que somos los que estamos todo el año, ni a los muchos que nos visitan. Tenemos un activo y lo estamos desaprovechando. Preferimos promocionar lo de fuera antes que lo nuestro. ¿Tiene eso algún sentido?

Entendemos que no. Que tenemos un producto que no sólo es digno, sino del que podemos y debemos sentirnos orgullosos y con el que somos capaces de competir sin complejos con los vinos españoles que se nos pongan por delante.

Lo creemos firmemente por varios motivos. Entre otros, porque sabemos que fuera se nos valora, y mucho. Varios de nuestros vinos han sido premiados en importantes ferias y citas celebradas a lo largo y ancho del país. En las más reputadas guías reciben excelentes puntuaciones. Abundan los sumilleres, los chefs y los críticos gastronómicos que alaban nuestros productos, que por añadidura hasta han podido abrirse un hueco en otros países: Polonia, Perú, Estados Unidos, China

Llegamos hasta allí y sin embargo, aquí dentro, seguimos siendo para muchos unos desconocidos. Hay quienes nos siguen asociando, erróneamente, con esos vinos hechos de cualquier manera y vendidos a granel que tanto daño nos hicieron.  Eso fue hace mucho tiempo, pero la leyenda negra nos persigue, y quizás, y a los hechos nos remitimos, tampoco haya demasiado interés por parte de algunos en que nos desprendamos de ella.

Luego está lo otro, lo de que nuestros vinos son caros. ¿Caros comparados con cuáles? ¿Qué es caro y qué es barato? ¿Tienen en cuenta, los que hablan con tanta ligereza, que nuestra producción no es comparable, ni por asomo, con la de esos Ribera y esos Rioja que tanto ensalzan y que, por el mero hecho de hacer millones de botellas al año, pueden permitirse el lujo de fijar precios más bajos? ¿Por qué no comparamos calidades en lugar de precios?

Debemos reivindicar el vino de Granada y hacerlo con argumentos, que los tenemos: decenas de bodegas donde nos dejamos la piel día a día para dar lo mejor de nosotros. Poniendo la calidad por encima de la cantidad, utilizando técnicas de producción novedosas, sofisticadas y, sobre todo, útiles. Invirtiendo en la mejor maquinaria y en el mejor diseño, porque sabemos que eso también es importante. Aprendiendo continuamente, en lugar de dormirnos en los laureles. Somos buenos, hacemos bien las cosas. Lo sabemos y queremos que todos lo sepan.

Lo tenemos todo para triunfar. Una provincia rica y diversa, donde es posible plantar viñedos a mil metros de altura y a escasos kilómetros del mar, nos da la oportunidad de hacer unos vinos diferentes, con personalidad propia, de los que, insistimos en ello, sentirnos orgullosos. Tenemos el clima, tenemos la tierra, tenemos los medios y tenemos las personas. Nos falta ese empujoncito que nos ponga en la primera línea. Nos falta que, cuando veamos a alguien entrar a un bar o un restaurante y pida una copa de vino, oigamos al otro lado de la barra preguntarle si quiere uno de Granada, que está buenísimo.

Puede que no todos lo acepten a la primera. Hay costumbres muy arraigadas y marcas que se venden por sí solas, cosas contra las que es muy difícil competir. No aspiramos a ganar por goleada porque sabemos que ésta es una carrera de fondo. Pero empecemos a correrla de una vez, porque estamos preparados.

Y cuando nos hayamos convencido de que lo que tenemos vale muchísimo la pena, gritémoslo a los cuatro vientos, difundamos la noticia y convirtámonos en los mejores embajadores de lo nuestro. El vino, al fin y al cabo, es un producto de la tierra: siembras y recoges. Su reconocimiento, su impulso definitivo, también es una cuestión de sembrar y recoger. Cuantos más seamos los que nos ponemos a esa tarea, mejor.

Fotografía: de la web www.granadaimedia.com

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2 pensamientos sobre “Elogio del vino de Granada

  1. Juanjo

    Comparto vuestra opinión. La promoción real de un vino que parte con desventaja, toca a los hosteleros. No basta con tener referencias en la carta, hay que abrir botellas y fomentar el ‘copeteo’. Lo que ocurre es que cometes un riesgo abriendo botellas de más de 10 euros para consumir por copas. Y si además tu vino no viene de ‘tierra santa’ ya tienes otro handicap. En la lucha por el mercado no hay cuartel. Hace falta voluntad y sacrificio por ambas partes: hosteleros y productores. Ánimo Granada! Suerte Spira!

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