Mucho gusto

El vino, todo un mundo

Fernando López Justicia, marqués de Casa-Pardiñas, junto a sus viñedos.

Fernando López Justicia, marqués de Casa-Pardiñas, en sus bodegas. Foto: Ramón Ubric.

Algunos de los que han tenido a bien visitar este blog de Spira han dejado comentarios muy similares: «Esto del vino es todo un mundo», vienen a decir. Es totalmente cierto. El del vino es un terreno amplísimo, casi inabarcable. Cuanto más se profundiza en él, más se da uno cuenta de que puede entrar mucho más adentro. Pasa como con cualquier otra disciplina, por lo demás. Cuantos más escritores lees, más te salen al paso. Cuantos más músicos escuchas, más te estás perdiendo. Y así sucesivamente. Pero, para no desviarnos, con el vino pasa exactamente eso. Aquí no se trata de recolectar unas uvas, dejarlas fermentar y esperar acontecimientos. No es así, en absoluto. Hay toda una ciencia detrás.

Una ciencia que parte de algo tan simple como un fruto pero que a partir de ahí se va complicando. Porque no todas las uvas son iguales, ni mucho menos. De acuerdo, todas tienen piel (también llamada hollejo), donde se concentran los llamados compuestos fenólicos, que aportan color y aromas; todas tienen pepitas, que dan el toque astringente; y todas tienen pulpa, el interior del fruto, que contiene agua y, lo que viene más al caso, azúcares que en la fermentación, y gracias a la acción de las levaduras (en el caso de Spira, procedentes del propio viñedo), se convertirán en alcohol.

Pero ni todas las uvas son iguales ni las circunstancias en las que primero se cultivan y después se convierten en el vino que sale de la botella son las mismas. Por ejemplo, la tempranillo, que es la que predomina en las Bodegas del Marqués de Casa-Pardiñas (y en España), soporta mucho mejor el envejecimiento en barrica que la merlot y tiene unos taninos más suaves que la syrah. Los expertos conocen a fondo las características de cada uva y, dependiendo de qué vino quieran hacer, elegirán unas u otras.

Ahora bien: la uva influye mucho, pero no es lo único que tiene incidencia en el producto final. El suelo, por ejemplo, determinará en buena medida el sabor y los aromas. La finca San Torcuato, donde se elabora el Spira, es de un suelo arcilloso, que suele proporcionarle al vino un toque mineral.

El clima también es fundamental. Buen vino, en realidad, se puede hacer en todas partes, incluso en las circunstancias más extremas. En Formentera, que es una isla casi llana, húmeda y ventosa, y también en Huéscar, a 1.400 metros de altura y habitualmente con nieve hasta bien entrada la primavera. «Las personas, en momentos de adversidad, son capaces de sacar lo peor de sí mismas. Pero muchas veces, y eso es lo importante, también sacan lo mejor. Con una planta sucede lo mismo, que se adapta a la naturaleza y el resultado, que según todos los indicios va a ser negativo, termina siendo sorprendentemente bueno«, explica Fernando López Justicia, propietario de las Bodegas del Marqués de Casa-Pardiñas.

En Huélago, donde se hace el Spira, el clima no es tan extremo como los que se acaban de relatar, aunque  tiene sus complicaciones. Está cerca del Mediterráneo, pero también a una altitud de mil metros. Allí hay un contraste térmico entre el día y la noche muy positivo para la uva. En circunstancias así, las vides suelen aguantar largos periodos de maduración y proporcionan un vino poco ácido y que se presta mejor al envejecimiento.

Las barricas donde se conservan los caldos también juegan un papel determinante. Mientras el vino envejece y evoluciona en su interior, sus aromas se fusionan con los de la madera que les sirve de cobijo. Llegados a este punto, mejor será que lo explique la Guía Peñín y su Manual del buen catador, que elogia «la fusión de los taninos amargos del roble con los taninos frutosos y a veces dulces del hollejo de la uva o las finas notas de la vainilla de la madera, envueltas en el aroma frutoso de la variedad».

El Spira, por cierto, descansa en barricas de roble americano y, en menor medida, francés. Se cambian cada tres o cuatro años. «Al principio las cambiábamos anualmente, pero hemos visto que así los resultados son mejores», resume Fernando López Justicia.

Uva, clima, tierra, altitud, barrica… Hay un sinfín de factores, en definitiva, que marcan a un vino. Por eso no hay dos iguales. Por eso se puede decir con propiedad que el del vino es todo un mundo. Un mundo en el que Spira, dicho sea sin falsa modestia, puede codearse con los mejores. Los que lo han probado ya lo saben. Los que aún no, lo tienen a su disposición en numerosos puntos de Granada y Andalucía y, por supuesto, a través de la web www.spiracp.es

Altamente recomendable, créannos.

Comparte:

4 pensamientos sobre “El vino, todo un mundo

    1. Spira Autor del artículo

      Lo de Lanzarote es otro ejemplo de adaptación a circunstancias extremas: mucho viento, muy poca agua, terreno volcánico, grandes dificultades para vendimiar… Y sin embargo, de allí salen unos vinos (recuerdo especialmente dos blancos secos) excelentes.

  1. Toni

    Me ha gustado mucho esta entrada. Hubo un tiempo en que esto de las catas se puso de moda y cada dos por tres aparecían sumilleres de renombre y demás. Quedó la cosa un poco en el olvido, me parece, pero me doy cuenta de lo superficial que era todo en todos los aspectos. Creo que se quedaron a medio camino, o al principio del camino, por lo que veo al leer sus entradas. En el fondo, se trata de que te guste o no te guste el producto, es verdad, pero aprender la profundidad de algo que va tan estréchamente ligado a nuestra cultura es algo muy interesante. Me imagino que pasará igual con la cerveza y el güisqui. ¡Saludos!

    1. Spira Autor del artículo

      Comparto su opinión al cien por cien. En esencia, la cosa se reduce a: tal vino me gusta, tal otro no. Pero eso no quita para conocer una serie de cosas que ayudan a crearse un criterio. Como en la música, el cine, la literatura…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>